Me dió de nuevo la tontera por el Transantiago. Aquí les dejo nuevos argumentos. El tema queda abierto para discusión.

Los usuarios del transporte santiaguino mencionan frases como “micrero conchetumadre”, “el Metro de mierda iba lleno”, “estuve en el medio taco” aludiendo al mal servicio que reciben. Siempre se tiene la idea de que algún día se tendrá un transporte acorde a nuestra capital, pero son nada más que utopías. Muchos insinúan: “No, si lo que dice la gente tira pa’ abajo a lo que quiere subir”, pero si tenemos un transporte que nos dé la seguridad que futuro sí va a dar resultado, todos estaríamos más contentos con recibir una reformación al transporte.
El plan Transantiago que lanzó el gobierno no parece prometer tanto o ser mejor que el sistema que con los micros amarillos. Si bien ocurre que al ser más grandes, los nuevos buses urbanos deberían ir mas lento y así respetar las velocidades máximas establecidas. ¿Pero qué tan lento? Muy lento dicen los pasajeros, pues se detienen en cada paradero prácticamente y no avanzan a la velocidad de los tradicionales micros, por lo que la gente aún prefiere estas últimas, rápidas, aunque un tanto inseguras, que las lentas del Transantiago.
Como segunda opción, está el Metro de Santiago. Colas larguísimas a la hora de comprar boletos en horas pico. Colas en las boleterías en todos los horarios y atochamientos humanos en los trenes, principalmente en la línea uno, donde convergen todas las líneas actuales. Se siguen ampliando las redes, con esto más personas tienen acceso al Metro, pero lo único que consiguen es que la principal línea esté todo el día llena de gente. Antes de lanzar líneas por toda la ciudad, sería mejor que crearan una línea paralela a la actual línea 1, algo que está lejos de que ocurra pronto.
El principal medio de transporte de la capital es el de los microbuses. Por ello la insistencia del Gobierno por mejorarlo, pero lo más seguro es que continuemos con interminables problemas. Recordemos que el Transantiago fue una adaptación del actual sistema de transporte de Bogotá, Colombia, llamado Transmilenio. En un inicio este fue un éxito, en las calles realmente se apreciaba el orden de los buses, cuentan chilenos que residieron en la ciudad. El transporte en Bogotá volvió a ser el de antes, pues si bien se ocupan microbuses de alta tecnología, siguen apareciendo los reclamos de los usuarios con el mal trato que hacen los chóferes y el mal uso de los mismos pasajeros.
El transporte se convirtió en un mal necesario, quizás resulte en nuestro Santiago, pero si le preguntas a cualquier ciudadano respecto al nuevo sistema Transantiago, la respuesta será negativa. No se cumplieron las fechas estimadas para el inicio del plan, no existe información para los usuarios. Las calles no están aún adaptadas en su totalidad a los nuevos microbuses de tipo oruga, los que ya circulan semidestrozados por las principales avenidas.
Las congestiones vehiculares continuarán igual a como lo son hoy. Los choferes manejarán de forma imprudente y los accidentes provocados por micros continuarán. Habrá entonces que acostumbrarse a las adaptaciones que se irán haciendo y asumir que son para el bien de todos y por supuesto cuidar lo que nos ofrecen.





1 Commento
Me carga el Transantiago. El recorrido que hacen es el mismo y andan más lento que bolero.
Las famosas cuncunas cuando tienen que virar, generan más taco y los bocinazos son insoportables. Mi pobre tímpano ha tenido que soportar eso ¡no sé como ha sobrevivido! Todo esto, ha resultado ser un mal necesario… El otro día una amiga me decía “se ven más ecológicas así, a diferencia de las amarillas” , ¿de qué sirve? .
El metro es la otra alternativa, pero colapsa a las horas pic y al final pasa ser lo mismo que andar en micro.
Ojalá cuidemos lo que tenemos porque es fome ver que algunas personas ya estén rayando las nuevas inversiones del gobierno.
Besitos y gracias por tus post.