Parto señalando mi profundo respeto por las víctimas de Chi Seung-hui, el asesino de la universidad de Virginia. Y en una forma burlesca escribí pequeña parodia del surcoreano. Empieza así:

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Cho era un muchacho tranquilo e inteligente. Era algo retraído, no hablaba mucho y le gustaban los videojuegos de primera persona. Con el juego que más tiempo pasaba frente a la pantalla del computador era el Counter Strike. Dentro del juego se transformaba, era algo así como un hombre lobo. Era impresionante su habilidad al momento de matar a otros jugadores, tanto que era reconocido por otros jugadores y se le invitaba a participar en clanes y torneos.

De nacionalidad sudcoreana, llegó al estado de Virginia, en Estados Unidos, para asentarse en la Universidad de Virginia Tech. Allí aprendió el idioma y se hizo algunos conocidos. Sus más cercanos en el campus eran los compañeros de cuarto, una pareja de amigos, Susan y Marcus. Lo que ellos no sabían era que Cho se iba en las noches, cuando todos dormían o estudiaban, a un cibercafé a jugar CS (Counter Strike). El único lugar donde podía ser capaz de saciar toda su sed de muerte y violencia.

Así fue como el coreano pasó su primer año en la Universidad y nadie se percató hasta entonces de su particular pasatiempo. En un comienzo sobresalió con sus calificaciones y era admirado por muchos, puesto que era muy astuto, aunque introvertido. El juego se transformó en un vicio, tanto así que lo seguía practicando solo para saciar su sed de violencia. Le llamaba tanto la atención que se figuraba a menudo que tomaba una pistola y disparaba a todo aquello que se moviese. Así se sentía Cho y fue por esas decisiones apresuradas e insensatas que se toman en la vida, que tomó su tarjeta de crédito y consiguió comprar un arma calibre nueve, su pistola favorita en Counter Strike.

Un día en la mañana, tuvo una discusión con Susan, su compañera, cuando se disputaron la ducha. En una medida irreflexiva, inhumana, Cho cogió la pistola que guardaba bajo su cama y disparó a quemarropa a la estudiante. Repitió el acto con Marcus, quien entraba a la habitación. Cho había perdido la razón.


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6 Commenti

  1. Sabes…aun cuando ha pasado tiempo desde esto todavía impacta leer la historia de este coreano.
    Producto de la sociedad?..sin lugar a dudas..producto de si mismo? También.-

    Cuídate.-

    #1 Don Chere
  2. :mrgreen: el loko de arriba se fue en la vola. jejjepero iwal…
    jajajajata muy wena la cronicaXD…inventaste toa la wea
    jajajaja
    “el coreano era súper loco” ajajajajjajajajajaja
    LA WEA SHISTOSA

    “Así se sentía Cho y fue por esas decisiones apresuradas e insensatas que se toman en la vida”
    NOTABLEEEEE
    JAJAJAJAJAJAJA

    YA, UN BESO
    XAUUU

    pd: gracias por la pizza:D

    #2 Shofa
  3. sabes ni ahi con el coreano!
    lo unico que me inspiraba era rabia!
    asi que nia hi con el seudo cuento que escribiste para Alfi!
    bexos…
    xau!

    #3 KLo
  4. Esta buena la reseña…
    Ahora veo la relación entre jugar tanto “Driver” y Gran Turismo” y mi manera Schumager de manejar jojojo.

    Saludos!

    Pd: aunque no lo creas, actualice mi Blog. :mrgreen:

    #4 Pame
  5. Pame es SCHUMACHER!!!
    no me joda al hombre…

    Mi gran secreto: es que yo he sido guionista de todas las teleseries exitosas de la tv chilena. Si de las exitosas de Tvn y de Canal 13.
    Las que no han tenido mucho rating o son muy mulitas esas la escriben los guionistas “famosos” como ese tal Illanes y Gómez.
    Ya estoy peinandola.
    Cuando escriba otro culebron te lo leo!
    bexos…
    xau!

    #5 KLo
  6. hola!
    Si, ha pasado tiempo, pero la forma en q relataste la historia llega fuerte, y pensar que hay tantos que aun no explotan como Cho…

    saludos!

    #6 sita clau irreverencia.cl

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