El día de cobrar el cheque
Publicado el 29. August 2007, en Relatos | Permalink | 4 Comentarios

Relato escrito el 18 de mayo de 2007. El texto se encuentra protegido bajo una licencia Creative Commons 2.0, al igual que todo el contenido del blog. Te invito a leerlo. Por Matías W. Rojas, osea yo.
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El reloj despertador marcaba las 05:40 y sus manos inertes hacían esfuerzos por alcanzar el magnífico aparato.
-¡Qué gran invento es el despertador! Si no fuera por él, cada gil llegaría atrasado a la pega -decía Roberto para quitarse la flojera matutina con una alegre, pero necia afirmación.
-¿Ya estás elogiando al reloj? Mejor te hubieses casado con él, si a mí ya ni me tocas siquiera -alegó su esposa que venía despertándose.
La pareja se levantó tal como lo hacen cada día, desde hace cuatro años, pero con la diferencia de que hace solo unos meses el sistema de transporte público de la capital, pasó a llamarse Transantiago. Este día iba a ser distinto a los demás porque iban a recibir la devolución de impuestos de la tesorería.
Roberto prendió el fuego de la tetera y el calefón, mientras tarareaba una canción que escuchó en la Radio Corazón.
-¿Prendiste el calefón, mi amor? -preguntó la mujer a viva voz.
-Sí querida, voy a ver las noticias mientras te duchas, quiero saber qué dijo “la gordis” anoche -respondió Roberto.
Luego de eso, la feliz pareja salió de un abundante desayuno, tomaron sus pertenencias y se fueron de la mano hasta el paradero de buses. Eran las 06:40 horas cuando llegó el bus. Sacaron sus tarjetas “bip”, pagaron y se fueron sentados muy cómodos.
Se bajaron en el paradero 14 y entraron al metro Bellavista de la Florida. Eran las siete de la mañana y estaba repleto de gente. Tuvieron que esperar un rato, ya que la estación estaba cerrada.
-Mi amor, yo me voy por la línea cuatro, sino voy a llegar atrasada -le dijo la mujer.
Se dieron un beso y se miraron sonrientes. Roberto estaba sin su señora, pero rodeado de gente enfadada.
-Tendré que esperar a que se desocupe esta lesera -murmuró no muy contento, mas el dinero que recibiría más tarde le llenaba de alegría, debido a que pensaba comprar un auto y no tener que pasar malos ratos por viajar en metro.
El tumulto de gente fue fluyendo de a poco. La gente estaba airada, entre ellos se gritaban cosas, se vituperaban mutuamente. “¡Ahuevonado me empujaste! ¡Avancen mierda! Se escuchaba no muy lejos. Las señoras que cargaban bolsas asustadas, los jóvenes riéndose y viejos alegando que estaban atrasados. Era una masa de personas enfurecidas.
Se corrió el rumor de que los buses troncales que unen La Florida con el centro de Santiago estaban en paro. Toda la gente que viajaba a diario en ellos debió optar por el tren subterráneo, lo que hizo que colapsara toda la Línea 5.
Ya en el tren, Roberto todavía mantenía su buen ánimo y creyó que pese a toda molestia, la recompensa cuando cobrase el cheque de Impuestos Internos le iba a tener contento por mucho tiempo: no se compra un auto todos los días.
-¡Aaaah! ¡Me tocaron el poto! -gritó una escolar que estaba cerca de nuestro protagonista. Éste vio al sujeto in infraganti y, haciéndose el héroe, le ensarta un puñetazo en el estómago. La gente lo sujeta y lo deja pegado a la pared del carro. Mejor acción no podría haber hecho Roberto. Atrapó al abusador y su alegría llegó al máximo: esperaba más que nunca recibir el preciado dinero del cheque.
Más tarde en la oficina todos comentaban el caos que se produjo en la mañana, por esto a todos se les perdonó el atraso. Roberto les contó a sus colegas el episodio con la escolar y el abusador. Quedó como un rey.
-Oye huevón, hoy nos llega la devolución del SII. Voy a pagar las cuentas con esa huevada -dijo Rodrigo, su compañero más cercano.
-Sí, yo me voy a comprar un auto con esa plata -afirmó Roberto.
Eran las 13.30 y había que ir rápidamente al Banco Estado a cobrar el cheque. Y una vez en él, Roberto se encuentra con otro tumulto de gente, indignada como la del metro en la mañana. Alegaban que los cheques no tenían fondos y el dinero de la devolución no estaba.
-No tendré la plata hoy para el auto, pero al menos ya descargué mi rabia en la mañana cuando le saqué la chucha al califa del metro -dijo con la frente en alto, camino de vuelta a la oficina.



a la que le gustan de la tecnología, los cómic, el merchandising, los juegos de rol, los video-juegos o el cine se juntan, se comunican, se conocen. Está organizada por Ryujin Concomic y Grupo Editorial Arte 9.
Venía saliendo del metro, me topo con el típico grupo de viejos que tocan jazz y a unos cuántos pasos más veo algo impresionante. Era una monjita, con su vestido típico y todo. Se notaba de un rostro gruñón, no me mira, sino que se asoma al basurero que tenía a su costado y lanza un escupo al interior. Me queda mirando, la observo y se va.
Si siguen la presente entrada podrás apreciar un video de unos pocos minutos en el que aparece J. R. R. Tolkien dando una entrevista exclusiva para la BBC, cadena que transmitió las escenas como motivo del lanzamiento del libro editado por Christopher Tolkien, Los Hijos de Húrin. Como está en inglés, adjunto la traducción más abajo.
Aragorn Invent es Matías W. Rojas, estudiante de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado. Director revista Fecha de Vencimiento.com y Editor del área de Tecnología en Cuarto Poder.cl. Vivo en Santiago de Chile. 


